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Grados de ginecomastia: cómo se clasifican y qué tratamiento corresponde a cada uno (guía 2026)
Publicado el por el Instituto Pérez de la Romana, Alicante.
Dos hombres pueden decir en consulta exactamente lo mismo, «tengo ginecomastia», y necesitar intervenciones muy distintas. Uno tiene un pequeño botón firme detrás del pezón que solo se nota con una camiseta ajustada. El otro tiene un pecho voluminoso, con la piel caída y la areola desplazada hacia abajo. Los dos tienen razón, pero no están en el mismo punto.
Para ordenar esas diferencias los cirujanos plásticos utilizan los grados de ginecomastia. Saber en qué grado se encuentra cada paciente permite elegir la técnica adecuada, anticipar si será necesario tratar la piel y explicar con honestidad qué resultado se puede esperar.
En esta guía repasamos uno a uno los cuatro grados de la clasificación más utilizada, qué tratamiento suele indicarse en cada uno y qué casos no encajan en ninguno. Al final mostramos un caso real del Instituto, un grado avanzado tratado con extirpación completa de la glándula, LipoVaser y Renuvion.
Tabla de contenidos
- Por qué importa conocer el grado
- La escala de Simon, de un vistazo
- Grado I: aumento leve sin exceso de piel
- Grado IIa: aumento moderado sin exceso de piel
- Grado IIb: aumento moderado con ligero exceso de piel
- Grado III: aumento importante con exceso de piel
- Casos que no encajan en la escala
- Cómo saber en qué grado estás
- Caso real: ginecomastia de grado avanzado
- Recuperación según el grado
- Por qué elegir el Instituto Pérez de la Romana
- Preguntas frecuentes
Por qué importa conocer el grado
La ginecomastia es un aumento del tejido mamario en el hombre. Puede afectar a uno o a los dos pechos y, con mucha frecuencia, se acompaña de grasa acumulada en la misma zona. Según la experiencia del Instituto, su corrección es la segunda intervención más frecuente en hombres, y la que más preocupa a los pacientes jóvenes, porque condiciona algo tan cotidiano como quitarse la camiseta en la playa o en el vestuario del gimnasio.
Lo que cambia de un paciente a otro es la proporción de tres componentes:
- Grasa. Blanda, se reparte por todo el pecho y responde bien a la liposucción.
- Glándula. Un tejido más firme, situado justo detrás de la areola, que no se reduce con dieta ni con ejercicio y que la liposucción por sí sola no siempre consigue retirar.
- Piel. Si el volumen ha sido grande o ha durado muchos años, la piel se distiende. Cuando se vacía el pecho, esa piel puede retraerse sola, necesitar ayuda tecnológica o, en los casos más avanzados, tener que retirarse.
El grado resume esas tres variables en una sola etiqueta. Por eso es tan útil en consulta: a partir de él se decide si basta con liposucción, si hay que extirpar la glándula y qué hacer con la piel. Si quieres profundizar en cada técnica por separado, la tenemos explicada en nuestra guía de las mejores técnicas para tratar la ginecomastia.
La escala de Simon, de un vistazo
Existen varias clasificaciones, pero la más extendida en cirugía plástica es la de Simon, que agrupa los casos en cuatro grados según el tamaño del aumento y la presencia de piel sobrante. Otras escalas, como la de Rohrich, añaden el peso estimado del tejido y el grado de caída del pezón, aunque en la práctica diaria la de Simon es la que más se usa para explicar el caso al paciente.
| Grado | Qué se observa | Piel | Tratamiento orientativo |
|---|---|---|---|
| Grado I | Aumento leve, a menudo un pequeño botón bajo la areola | Sin exceso | Liposucción con LipoVaser; extirpación de la glándula si se palpa un núcleo firme |
| Grado IIa | Aumento moderado, visible con ropa ajustada | Sin exceso | LipoVaser y extirpación glandular por una incisión en el borde inferior de la areola |
| Grado IIb | Aumento moderado con un pliegue inferior marcado | Exceso ligero | LipoVaser, extirpación glandular y retracción de la piel con Renuvion |
| Caso del vídeo Grado III |
Aumento importante, pecho caído, areola desplazada hacia abajo | Exceso claro | Extirpación completa de la glándula, LipoVaser y Renuvion; en pieles muy distendidas, retirada de piel en el mismo acto o en un segundo tiempo |
La tabla es orientativa. Dos pacientes con el mismo grado pueden necesitar planes distintos según la elasticidad de su piel, su edad, su peso y lo que esperan del resultado. El grado ayuda a ordenar el caso, y la exploración en consulta termina de decidirlo.
1. Grado I: aumento leve sin exceso de piel
Es la forma más discreta. El pecho apenas sobresale y muchas veces el paciente lo describe como un «bulto» o un «botón» detrás del pezón, que se marca con camisetas finas o cuando hace frío. Puede notarse más en un lado que en el otro.
Cómo se reconoce. Al palpar la zona se nota un pequeño disco de tejido algo más firme que la grasa, centrado bajo la areola. La piel está tersa y el pliegue inferior del pecho no existe o es mínimo.
Tratamiento habitual. Cuando el componente principal es graso, la liposucción de toda la región mamaria suele ser suficiente. En el Instituto utilizamos LipoVaser, una liposucción asistida por ultrasonidos que emulsiona la grasa antes de extraerla y permite trabajar con más precisión los bordes del pectoral. Si se palpa un núcleo glandular, se retira a través de una pequeña incisión en el límite inferior de la areola, prácticamente invisible una vez cicatrizada.
Lo que conviene saber. En este grado la tentación es esperar a que el deporte lo resuelva. El ejercicio reduce la grasa, pero no la glándula, y en algunos casos marcar más el pectoral hace que el botón se note todavía más. Si la causa es puberal, en cambio, puede merecer la pena esperar (lo explicamos más abajo).
2. Grado IIa: aumento moderado sin exceso de piel
El volumen ya se aprecia con ropa normal. El pecho tiene una forma redondeada que se extiende más allá de la areola, pero la piel conserva su tensión y el pezón sigue en su posición natural.
Cómo se reconoce. El aumento ocupa buena parte del pectoral. Al tumbarse boca arriba el volumen apenas se desplaza, y suele combinarse grasa en la periferia con glándula en el centro.
Tratamiento habitual. Es la combinación más típica de la cirugía de ginecomastia: liposucción con LipoVaser de toda la región mamaria y extirpación de la glándula a través de una incisión semicircular en el borde inferior de la areola. Como la piel es de buena calidad, se adapta por sí sola al nuevo contorno con ayuda de la prenda compresiva.
Lo que conviene saber. Retirar solo la grasa en un grado IIa con glándula importante es una de las causas más habituales de resultados incompletos, porque el núcleo glandular queda bajo la areola y el pezón sigue proyectándose. Una buena exploración previa evita ese error.
3. Grado IIb: aumento moderado con ligero exceso de piel
El volumen es parecido al del grado anterior, pero la piel ha empezado a ceder. Aparece un pliegue en la parte inferior del pecho y, de perfil, se intuye una ligera caída.
Cómo se reconoce. Es frecuente en hombres que han perdido peso, en pacientes de más edad o en ginecomastias de larga evolución. El tejido se ha mantenido el tiempo suficiente para estirar la piel, aunque sin llegar a descolgarla del todo.
Tratamiento habitual. A la liposucción y la extirpación de la glándula se suma un objetivo nuevo: que la piel se retraiga bien. Para eso empleamos Renuvion J-Plasma, una tecnología que combina plasma de helio frío y radiofrecuencia para tensar la piel desde dentro, sin incisiones añadidas. En muchos casos permite evitar la retirada de piel y, con ella, una cicatriz más visible. Explicamos esta combinación con detalle en el artículo sobre por qué combinar LipoVaser y Renuvion en la ginecomastia avanzada.
Lo que conviene saber. La retracción depende de la calidad de la piel de cada persona. Una piel joven y elástica responde mejor que una piel muy fina o castigada por grandes cambios de peso, y eso se valora siempre antes de la intervención.
4. Grado III: aumento importante con exceso de piel
Es el grado más avanzado. El pecho tiene un volumen considerable, la piel sobra de forma evidente y la areola ha descendido, a veces por debajo del pliegue. Es el tipo de ginecomastia que más afecta a la vida diaria: se nota con cualquier ropa, condiciona la postura y es la que más complejos genera.
Cómo se reconoce. Además del volumen, el pecho cae por su propio peso. La areola suele estar agrandada y mira hacia abajo, y la piel forma un pliegue claro sobre el abdomen.
Tratamiento habitual. Requiere abordar los tres componentes a la vez. Se realiza la extirpación completa de la glándula mamaria, LipoVaser para eliminar la grasa y esculpir el tórax, y Renuvion para retraer la piel y conseguir que los tejidos se peguen a la nueva forma. Es exactamente la estrategia del caso que mostramos más abajo.
Cuando la piel está muy distendida, puede ser necesario retirarla. Según la página de ginecomastia del Instituto, en esos casos se extirpa un círculo de piel con una incisión completa alrededor de la areola, aunque en muchos pacientes se prefiere hacerlo en un segundo tiempo, porque la capacidad de retracción de la piel tras la primera intervención hace que se amolde y se consiguen igualmente buenos resultados. Solo los casos extremos necesitan técnicas con cicatrices más largas.
Lo que conviene saber. En el grado III la planificación es más exigente y el resultado depende mucho de la experiencia del cirujano. También es el grado en el que más importa ser realista: el objetivo es un tórax plano y masculino, y el camino para llegar puede requerir más de un tiempo quirúrgico.
Casos que no encajan en la escala
La clasificación por grados describe el aspecto del pecho, pero no su origen. Hay situaciones que conviene identificar antes de hablar de grados o de cirugía:
- Seudoginecomastia. Cuando el aumento se debe únicamente a grasa, sin tejido glandular, se habla de seudoginecomastia. Suele tratarse solo con liposucción y, si va asociada a sobrepeso, el primer paso puede ser perder peso. Lo explicamos en el artículo sobre cómo eliminar la grasa del pecho en hombres.
- Ginecomastia puberal. Durante la adolescencia es frecuente un aumento temporal del tejido mamario por los cambios hormonales. En muchos casos remite solo, por lo que conviene un seguimiento médico antes de plantear cirugía, salvo que persista o afecte de forma importante al joven.
- Causas médicas o farmacológicas. Algunos medicamentos, los esteroides anabolizantes y ciertos trastornos hormonales pueden provocar ginecomastia. Si la causa sigue activa, hay que estudiarla y tratarla primero.
- Sobrepeso importante. Cuando el pecho forma parte de un exceso de peso general, el abordaje empieza por el peso. El Instituto cuenta con una unidad de obesidad para estos casos.
Puedes leer más sobre el origen del problema en nuestro artículo sobre causas, tratamiento quirúrgico y expectativas reales de la ginecomastia.
Cómo saber en qué grado estás
El grado lo establece el cirujano en la exploración, pero hay algunas pistas que te ayudan a hacerte una idea antes de la consulta:
- Palpa detrás del pezón. Si notas un disco firme, algo gomoso, centrado bajo la areola, probablemente hay componente glandular. Si todo el pecho se nota blando y uniforme, predomina la grasa.
- Mírate de perfil, sin camiseta. Si el pecho sobresale pero el pezón está a la altura habitual, lo más probable es un grado I o IIa. Si aparece un pliegue en la parte inferior, la piel ya ha empezado a ceder.
- Fíjate en la areola. Una areola que se ha ensanchado o que apunta hacia abajo suele indicar un grado más avanzado.
- Piensa en tu historia. Una pérdida de peso grande, una ginecomastia que llevas muchos años notando o la edad influyen en la calidad de la piel y, por tanto, en el tratamiento.
Estas pistas son orientativas y no sustituyen a una valoración médica. En la consulta, el cirujano explora el pecho, valora la elasticidad de la piel y, cuando lo considera necesario, solicita pruebas complementarias.
Cuándo conviene consultar pronto. Un bulto duro, que aparece solo en un lado, que no está centrado bajo la areola, que está adherido a la piel o que se acompaña de secreción por el pezón o cambios en la piel debe ser valorado por un médico cuanto antes. No es lo habitual en la ginecomastia, pero conviene descartar otras causas.
Caso real: ginecomastia de grado avanzado
En este vídeo mostramos el resultado de un paciente del Instituto que presentaba un grado importante de ginecomastia. Realizamos la extirpación completa de la glándula mamaria y aplicamos tecnología LipoVaser y Renuvion para retraer la piel, pegar los tejidos y conseguir la máxima definición del tórax.
Ver este vídeo en Instagram
Antes y después de una ginecomastia de grado avanzado tratada en el Instituto Pérez de la Romana. Si no se carga, puedes verlo directamente en Instagram.
Este caso ilustra bien la lógica de los grados. Con tanto volumen y tanta piel, una liposucción aislada habría dejado un pecho vacío y flácido, y retirar solo la glándula habría dejado grasa y piel sobrante alrededor. Al tratar a la vez la glándula, la grasa y la piel, el resultado es un tórax plano y firme, con la definición propia de un pecho masculino.
Para el paciente, el cambio va más allá de lo estético. Poder ponerse una camiseta ajustada, ir a la playa o cambiarse en el gimnasio sin pensar en el pecho es, como resume el propio Instituto al presentar este caso, recuperar la libertad y la confianza en uno mismo.
Aviso sobre las imágenes de antes y después. Se publican con el consentimiento expreso del paciente. Los resultados varían según la anatomía, la calidad de la piel, el peso y los cuidados postoperatorios de cada persona, y estas imágenes no representan un resultado típico ni garantizado.
Toda intervención puede conllevar riesgos como hematomas, inflamación, seromas, asimetrías o pequeñas irregularidades del contorno que en algunos casos requieren un retoque. Es necesaria una consulta presencial para determinar la idoneidad del procedimiento en tu caso.
Recuperación según el grado
La intervención de ginecomastia se realiza habitualmente con anestesia local y sedación, en régimen ambulatorio, de modo que el paciente vuelve a casa el mismo día. A partir de ahí, la recuperación sigue unas pautas comunes:
- Prenda compresiva durante un mes. Una camiseta o chaleco elástico que ayuda a que la piel se retraiga correctamente y a que los tejidos se adapten a la nueva forma.
- Trabajo no esforzado a los tres días, aproximadamente.
- Gimnasio y ejercicio físico al mes, de forma progresiva y empezando por actividades que no carguen el pectoral.
En los grados I y IIa la recuperación suele ser la más sencilla. En los grados IIb y III, donde se trata más tejido y se trabaja la piel, es normal que la inflamación tarde algo más en resolverse y que el cirujano ajuste los plazos en cada revisión. El resultado se va definiendo a medida que baja la inflamación y la piel termina de retraerse, a lo largo de varios meses.
Si además del pecho quieres trabajar el abdomen o los flancos, la ginecomastia puede combinarse con otras técnicas en la misma intervención. Lo contamos en el artículo sobre cómo combinar la ginecomastia con la remodelación corporal masculina y en nuestra página de liposucción masculina.
Por qué elegir el Instituto Pérez de la Romana
Tratar bien una ginecomastia exige acertar con el grado y con la combinación de técnicas. En el Instituto lo abordamos con:
- Experiencia acumulada. El Dr. Federico Pérez de la Romana ejerce la cirugía plástica desde 1975, completó su formación en California entre 1978 y 1980 y es miembro de ISAPS desde 1989.
- Especialización en remodelación corporal de alta definición. El doctor es Máster en Total Definer High Definition, una formación centrada en esculpir el contorno muscular, muy útil para conseguir un tórax definido tras la ginecomastia.
- Tecnología de última generación. LipoVaser, MicroAire PAL HD, BodyTite y Renuvion J-Plasma, entre otras, que puedes consultar en nuestra página de tecnologías. El doctor participó además en The Renuvion Summit, el encuentro de cirujanos expertos en esta tecnología.
- Un plan personalizado. Cada paciente es único y todo plan de tratamiento parte de una consulta personalizada, en la que se establece el grado, se explican las opciones y se fijan expectativas realistas.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos grados de ginecomastia existen?
La clasificación más utilizada, la de Simon, distingue cuatro: grado I (aumento leve sin exceso de piel), grado IIa (aumento moderado sin exceso de piel), grado IIb (aumento moderado con ligero exceso de piel) y grado III (aumento importante con exceso de piel claro). Existen otras escalas, pero todas se basan en el volumen del pecho y en el estado de la piel.
¿La ginecomastia de grado 1 se quita haciendo deporte?
El ejercicio y la dieta ayudan a reducir la grasa, pero no eliminan el tejido glandular. Si tu ginecomastia de grado I tiene un núcleo firme detrás del pezón, lo más probable es que persista aunque bajes de peso. Si se trata solo de grasa, en cambio, cuidar la alimentación y entrenar puede mejorarla de forma notable.
¿La ginecomastia de grado 3 deja siempre una cicatriz grande?
No necesariamente. En muchos casos se trata con extirpación de la glándula por una incisión en el borde de la areola, LipoVaser y Renuvion para retraer la piel, sin cicatrices añadidas. Cuando la piel está muy distendida puede ser necesario retirarla, a menudo con una incisión alrededor de la areola, y solo los casos extremos requieren cicatrices más largas. El cirujano te explicará en consulta qué opción corresponde a tu caso.
¿Puede empeorar la ginecomastia con el tiempo?
Puede ocurrir. Un aumento de peso, ciertos medicamentos o cambios hormonales pueden incrementar el volumen, y cuanto más tiempo se mantiene un pecho voluminoso, más se distiende la piel. Por eso, si la ginecomastia te preocupa, conviene valorarla antes de que la piel se vea afectada.
¿Puede volver a aparecer después de operarse?
Cuando se extirpa la glándula, es poco habitual que reaparezca. Sí puede volver a acumularse grasa en la zona si se gana mucho peso, y algunas causas, como el uso de anabolizantes, pueden provocar una nueva ginecomastia. Mantener un peso estable ayuda a conservar el resultado.
¿Cuál es el precio de la operación de ginecomastia según el grado?
El precio es personal y depende de lo que haya que tratar en cada caso. No es lo mismo una liposucción en un grado I que la combinación de extirpación glandular, LipoVaser y Renuvion en un grado III. Tras la valoración recibirás un presupuesto detallado y adaptado a tu plan de tratamiento.
Cada grado tiene su solución
Conocer el grado de tu ginecomastia sirve para algo muy práctico: entender por qué un tratamiento que funcionó a un amigo puede no ser el adecuado para ti, y llegar a la consulta sabiendo qué preguntar. Desde un pequeño botón glandular hasta un pecho con exceso de piel, hoy existen técnicas para conseguir un tórax plano, firme y natural.
Los resultados varían según la anatomía, el estilo de vida y los cuidados postoperatorios, y es necesaria una consulta presencial para determinar la idoneidad del procedimiento. Puedes consultar toda la información en nuestra página de ginecomastia en Alicante, leer cuándo es el momento de dar el paso en el artículo ginecomastia masculina: cuándo operarse y qué resultados esperar, ver testimonios de pacientes en vídeo o solicitar una valoración personalizada con el Dr. Pérez de la Romana en el Instituto Pérez de la Romana. Ponte en las mejores manos.
